¿Lo podrías hacer de otra manera? 

Terminaba el día de su cumpleaños número dos, después de todo un día de «complacencias musicales» (como de estación de radio). Yo me encontraba apurada recogiendo la casa después de la celebración, al tiempo preocupada por qué ya se durmiera,  por que al día siguiente tenía que estar a las nueve en punto para la foto escolar. Así que dejé lo que estaba haciendo para subir a su recámara; ahí estaba con su tía Paulina listo para dormir.  En cuanto entré y me vió, levantó la cabeza y me dijo «mamá aquí», me puse en cunclillas, le di su beso de buenas noches en insistió con otra frase «mamá no vayas»; ante la solicitud tenía dos opciones explicarle que su tía lo iba a dormir esa noche o acceder a su solicitud. Acepto que, como consecuencia de la inercia del día de complacencias y con el objetivo único según yo de que se durmiera rápido, pues ni tarda ni perezosa rápidamente me acosté con él en su su camita. Para no hacer el cuento más largo se fue mi hermana, pasó una hora y media y mi pulga seguía despierta cantando Twinkle twinkle little star por veinteava vez.

Tomé el ejemplo de la hora para dormir, como podría haber sido sobre los momentos de comida o cuando los vestimos, cuando vamos a dejar un lugar en el que se la están pasando bien y claramente no tienen deseos de irse, momentos que se tornan tensos o difíciles. Situaciones en las que  nuestros bonos como mamás pueden estar a la baja o a la alta, dependiendo de determinadas decisiones o acciones que tomemos.

LO QUE NOS HA FUNCIONADO  es reflexionar una vez que pasó el momento complejo o de fricción,  y a veces esa calma solo la encuentro en la cama antes de dormir, donde me hago las siguientes preguntas ¿lo pude haber hecho de otra manera?,  ¿qué si funcionó?, ¿qué no funcionó? Ya que si nos damos cuenta que no estamos obteniendo el resultado deseado pues hay que cambiar la táctica.

«Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo»

— Albert Einstein

Procuro no dejarme llevar por la inercia del día a día y trato de cuestionarme las cosas. Digo procuro por que reconozco que es muy difícil con tantos temas y tantas cosas. También intento reconocer el proceso como la parte más aleccionadora, o donde más he encontrado aprendizaje, más allá del puro resultado.

Al final todo el proceso de desarrollo como seres humanos  es prueba y error. Por momentos me siento mal de alguna decisión o acción, que después me doy cuenta que pudo haber sido distinta. Procuro (digo procurar por qué no es fácil lograrlo de manera instantánea) reconocer lo que sí funcionó y descartar lo que no funcionó, para intentar no repetirlo de nuevo. 

Sentir culpa por algo hecho ayuda poco. Es preferible enfocarse en encontrar un nuevo camino y preguntarnos ¿cómo lo puedo hacer mejor la próxima vez?

Hasta la pronto

Mara & Lu