En esta etapa de sus dos años lo que disfrutamos más es que empieza a comunicarse: construye sus primeras frases, empieza a conjugar y va ampliando su vocabulario. Claro está, muy a su manera dice las palabras, las corta, o sólo dice el principio o el final. Sin embargo hay una poder especial de interpretación en nosotros como papás que entendemos lo que dice: «ele = leche», «sina = cesina «, «bobi = cobija», «tatas=gracias», «Belo Guel = abuelo Miguel», pasando por «licol licol little star = twinkle twinkle little star» y sus primeras frases de filósofo con sangre chiapaneca «yo soy yo, yo soy Lu«.
La tentación en la que caemos como adultos, que estamos en el rol de responsables de su formación y educación, es corregirlos. Digo tentación porque como dijo Shakespeare «procurando lo mejor, estropeamos a menudo lo que está bien». ¿Nos preocupa que vayan a decir incorrectamente las cosas toda la vida? Lo consideraría poco probable y, con el paso de los meses, seguramente irá haciendo los ajustes necesarios.
Posiblemente les ha pasado en encuentros con amigos y familiares, con quienes compartimos el momento que estamos viviendo con nuestras pulgas, que nos comparten de sus sabias experiencias y aprendizajes. Este fue el caso cuando platicando con un querido y gran amigo quien me dio un valioso consejo para esta etapa: «goza sus palabras, sus inventos, su especial pronunciación, atesóralo y guárdalo» y así lo hice. Seguí su consejo y una mañana en la que apenas daban las 6.30 de la mañana, y Lu estaba listo para empezar el día, nos pusimos a revisar su repertorio de palabras, el momento quedó grabado, está y estará en mi memoria.
LO QUE NOS HA FUNCIONADO … para guardar algunos recuerdos es usar las notas de voz del celular. Nos han permitido grabar su voz, captar nuevas palabras, canciones, ocurrencias, risas y también carcajadas. Pueden preguntarse ¿Por qué notas de voz y no videos? Nos ha funcionado por que al no darse cuenta Luciano de que lo estoy grabando fluye con mayor naturalidad.
Aquí les comparto la nota de voz de esa mañana por si quisieran escuchar un fragmento
https://www.dropbox.com/s/bthxitjicc8u2ub/Palabras%20Lu%202%20A%C3%B1os%202%20Meses.m4a?dl=0
Al terminar la grabación y ponérsela, vi su carita de emoción al escucharse y me pedía «ooota vez mamá, una maaaaas». Pensaba, si ahorita se emociona, no puedo imaginar en unos años lo que sentirá al escucharse.
Es así como viene a mi el recuerdo de cuando iba a nacer mi hermana Pau, mi única hermana a la que le llevó 13 años. En este momento veo claramente la escena en la que estoy llegando al consultorio del ginecólogo de mi mamá. Yo llevaba una grabadora con un micrófono para grabar el corazón del bebé. Obvio si eso fue hace 29 años no había ultrasonido con imagen y solo escuchábamos atentamente su corazón, tuc-tuc.. tucututucutuctucutucu. Latía su corazón, y ahora late el mío con tan solo recordarlo, y surge en mi una inmensa sonrisa. Recuerdo que invadía mi cuerpo una sensación de alegría y emoción de saber que era mi hermanita a la que escuchaba; estos momentos son los que nos llevan directo al gozo y agradecimiento a la vida.
Deseo profundamente poder en algunos años sentarme con Luciano para que se escuche y ¿por qué no? poder mostrárselo también a mis nietos. Que escuchen a su papá y saber cómo hablaba siendo un bebé de tan solo dos años. La vida es corta, o larga según el cristal con que lo veamos, y la variedad de recuerdos son como cristales de colores en un caleidoscopio, que al verlo al paso de los años nos llena de felicidad.
Hasta la próxima
Mara & Lu
