Voy acumulado en mi memoria y corazón momentos para recordar: frases, palabras, imágenes, etapas, logros, etc. Ésta que les quiero compartir me conmovió profundamente y me dejó muy reflexiva.
Una tarde de vacaciones de verano, después de actividades variadas, llegamos a casa y me invitó Luciano a jugar con sus coches: ¿Juegas mamá? Con toda sinceridad le respondí: mamá está cansada corazón, mejor más tarde.
Salió de mi cuarto y pensé que se había ido a jugar solo pero no era así. Regresó corriendo con su cobija de oso (bobi oso como le dice él) y se dirigió al sillón que tenemos en la habitación. Golpeteando su mano en en sillón, haciendo la señal típica para acostarse, me dijo: «ven mama cuestate (acuestate) te pesto (presto) bobi oso (cobija de oso)»
Me derretí como helado de vainilla, me acosté en el sillón y continuó con sus palabras y amorosa entonación propia de su dos añitos, «te tapo mamá, cerra (cierra) ojos» y me abrazó. En ese instante le dije: «gracias por entender que mamá a veces está cansada, siento muy bonito que lo hagas».
En otra ocasión salimos al paseo dominical en Reforma con nuestro sobrino, ambos andaban en su scooter. De repente Mateo perdió el equilibrio y salió volando. Luciano inmediatamente se paró y fue a preguntarle a su primo «¿estás bien?». Me acerqué y agachada a su altura le dí las gracias por preocuparse por su primo y le hice ver lo importante y bonito que es ocuparse por la gente que nos rodea.
LO QUE NOS HA FUNCIONADO es el reconocimiento y el aplauso a sus buenas acciones. Pensaba que la compasividad y la empatía solo se inculcan, pero entendí que en realidad vienen así, y que lo pueden ir perdiendo con el paso de los años si no se los fomentamos.
También recuerdo que leí por ahí, que cuando nos toque alguna situación en la que vemos a otro niño llorar por algo, ejemplo, estando en el parque vemos que un niño se cae y llora, les preguntemos a nuestros hijos: ¿sabes por qué está llorando? Se cayó al jugar y se lastimó, seguramente le dolió y por eso llora. O en una fiesta de cumpleaños cuando el festejado se ve feliz al momento que le cantan las mañanitas hacer la pregunta ¿sabes por qué está tan feliz? Siente el cariño de todos los que estamos aquí. En todos los casos primero es mejor esperar su respuesta y, de ser necesario, completarla para cerrar el círculo de este lindo aprendizaje que cubre dos finalidades: promover hijos compasivos y fomentar su reconocimiento de emociones y sentimientos.
Oportunidades o situaciones siempre se nos presentarán; encontremos una que otra por semana para mantener y promover su naturaleza de seres compasivos.
Hasta la próxima
Mara & Lu
