«Equivocarse no es el problema, equivocarse y no aprender, si es el problema. Equivocarse sin aprender es un fracaso, equivocase y aprender es aprendizaje» frase que escuche en mi clase en Paternidad Responsable (www.paternidadresponsable.com.mx) y considero que aplica a cualquier ámbito o rol de la vida, sobre todo al de padres.
Dicha frase se quedó guardada en mi memoria RAM y se ha activado en diferentes momentos o situaciones. Viene a mi memoria un día que salíamos en coche, con el tiempo encima para no variar y yo queriendo poner a Luciano en la silla de coche; él no me dejaba ponerle los cinturones de la silla, se movía y me decía «no tu nooo». Ante la prisa, sin escuchar, sin explicar, le coloqué los seguros. Lo hice sin medir mis ademanes y mi tono de voz seguramente implacable, imponiendo la edad, tamaño y fuerza.
Se hizo el silencio, llegando al destino, al bajarnos del coche me dice mi pulga «¿qué me dijiste en la camioneta? Me hablaste feo». Les confieso fue una cubetada de agua fría, me quedé congelada un segundo y regresé a la escena como película en cámara lenta. Vi mis gestos, escuché mi tono de voz y no me gustó nada, pensé que si a mí no me había gustado, mucho menos a mi hijo.
Respiré profundo, me puse a su altura para poder verlo directo a sus ojitos y le dije «te ofrezco una disculpa por haber hablado feo y haberte puesto los seguros de la silla sin explicación alguna» lo abracé y le di un beso, al cual correspondió con un amoroso abrazo.
Fundidos en el momento solo pensé, que a lo largo de nuestra vida como padres, nos encontraremos frecuentemente en este tipo de situaciones.La pregunta clave que me hago desde entonces para aprender es ¿cómo lo voy a hacer distinto la próxima vez?
LO QUE NOS HA FUNCIONADO… es reconocer que si la riego lo acepto, sin pensar que me debilita a los ojos de mi hijo; mostrarle que cometo errores, que tengo el coraje para reconocerlo y ofrezco disculpas en caso de que sea necesario. Más allá de debilitarme estoy segura que fortalece nuestra relación.
Hasta la próxima
Mara & Lu
