MODERS: Transformar para transformar

LO QUE NOS HA FUNCIONADO… explorar, buscar. investigar y así llegue hoy a en un foro rodeada de mujeres con un factor común: obtener inspiración y aprendizaje para continuar en esta hermosa y retadora misión de ser MODERS.

Sissi Cancino, creadora del proyecto MODERS, recordaba la pregunta que hace un año escuchó de Claudio X. González: «¿qué quieren que sus hijos sean?, ¿actores o espectadores de su vida?». Con ese cuestionamiento empezó la jornada de siete horas continuas de información, experiencias compartidas, consejos en la voz de pedagogas, altas ejecutivas exitosas, académicos, investigadores, bloggers, expertos en comunicación. Todos buscando respuesta a la pregunta ¿qué significa ser agentes de cambio? y de ahí las primeras respuestas de la mañana.

Ser MODER es una gran responsabilidad: dar vida, formar, educar, acompañar a nuestros hijos. Como decía Julia Borbolla psicóloga y autora de publicaciones acerca de la crianza «sin duda la profesión más importante; tráiganme al Ingeniero Slim, él podrá hacer muchos negocios y producir muchas cosas, pero hijos no puede producir».  Dar vida es una labor exclusiva de las MODERS.

En la voz de Carla Juan, Directora de Mercadotecnia de Banorte, lo que significa ser agentes de cambio es escuchar, respetar y apoyar sus sueños, impulsarlos y jamás imponer nuestras expectativas ante sus deseos. Establecer límites y mostrarles el lado amable de la disciplina. Ser una MODER que forma con amor y con profunda sensibilidad.

Y así llegamos a la mitad de la mañana, a sumergirnos en los datos alrededor de la tecnología. Las preguntas interminables: ¿es buena la tecnología?¿cuánto tiempo frente a ipads, celulares o computadoras? ¿les ayuda? ¿les deja algo? Llovieron los datos, porcentajes y sugerencias por parte de los expertos.  La conclusión es que las tabletas, celulares y computadoras son los peores enemigos y los mejores aliados. La clave es estar presentes, y no adelantarse al nivel y tipo de contenidos que deben ver según su edad. Saber lo que ven para compartir y comentar acerca de sus gustos; que sepan que nos interesa lo que les gusta genera una natural cercanía. Como lugar común, establecer límites de uso de los mismos, para no sustituir ni entorpecer los momentos de convivencia que generan un vínculo tan necesario para las diferentes etapas del desarrollo de nuestros hijos.

¿Qué nos llevamos? Seguro más preguntas que respuestas, sin embargo, también nos llevamos reflexiones y tarea. Procuremos crear un ambiente de continuo respeto  en nuestros hogares; donde escucharnos sea lo principal. Abrazarnos y decirnos lo mucho que nos queremos es indispensable. Basar el acompañamiento y su formación en valores que, para que no se los lleve el viento, se deben fomentar con el ejemplo y así esos valores se transformarán en virtudes.

Un aprendizaje de oro para el cierre de la jornada: hablar con nuestros hijos desde el corazón, disfrutando de cada etapa, inyectando risas y diversión, sin olvidar que somos sus MODERS y sus FADERS y no sus amig@s. Ayudándolos a desarrollar su tolerancia al error y al fracaso, del cual se pueden aprender las mejores lecciones de la vida. Que los lleven a ser seres humanos resilientes, con una inteligencia emocional activa para enfrentarse al mundo que les toca vivir. Un mundo que hoy más que nunca necesita hombres y mujeres con ese perfil.

Hasta la próxima

Mara & Lu